sábado, 11 de diciembre de 2010

EL HERMANO TRAIDOR


Corría el año 1930, año en el que estalló una nueva guerra que enfrentaba a Polonia con Alemania, la cual duraría cuatro largos años.
Las tropas españolas eran aliadas del país germano, ya que esté durante una gran epidemia que hubo años atrás, que acabo con miles y miles de personas de todas las edades, ayudó en numerosas causas al país hispano.

Los soldados españoles debían trasladarse hasta Berlín, y de allí, repartirse por todo el territorio junto al resto de soldados alemanes para evitar el paso de las tropas polacas.

En Toledo, vivía Rodrigo, joven soldado de medía edad; fuerte como un roble, alto, con los ojos y el pelo oscuros. Tenía un temperamento muy fuerte y era valiente como pocos. Se trasladaría a Berlín en unos pocos días.

Estaba casado con Matilde, una joven bellísima, con cabellos largos y ondulados, hija de un viejo carpintero y mujer dicharachera y atrevida, para la época en la que se encontraba.





Tras la marcha de Rodrigo a Alemania, y tras cuatro años, llego el esperado final de la guerra, cuya vencedora de ésta fue Alemania, los soldados españoles que sobrevivieron, entre los que estaba Rodrigo, regresaron a sus hogares.



A la llegada de Rodrigo a su casa, situada en un barrio de las afueras de Toledo, encontró a su cuñada Luisa, esposa de su hermano Alberto, con un aspecto demacrado, con la cara desencajada y totalmente desolada; llorando desconsoladamente junto al buen amigo de Rodrigo, Carmelo.

Ambos le esperaban sentados en el comedor sin mentar palabra alguna.
Rodrigo entró al cuarto y preguntó:

-¿Qué hacéis vosotros aquí?, ¿dónde están el resto?, ¿mi querida Matilde
y mi hermano?.

Luisa hizo un intento por contestarle, pero no le salían las palabras, así que Carmelo comenzó a explicarle:
-Amigo, no quería ser yo quien te diera esta noticia, ya que me pena tanto como a ti,
pero, debo de contártelo como buen amigo que soy.

Rodrigo empezó a impacientarse y Carmelo tras ver la posición adoptada por éste continuó con la noticia:
-Tu esposa y tu hermano Alberto se han fugado esta misma mañana sin avisar a nadie,
dejando esta nota a Luisa para ti.

Rodrigo no podía creerlo, su hermano le había traicionado con su propia mujer. Tuvieron que pasar varios minutos para que el joven reaccionara y dijera alguna palabra.
Enfureciéndose, le arrancó la carta de las manos de Julia. Comenzó leerla en alto; en está Alberto le rogaba que le perdonara miles de veces, y que comprendiera que Matilde y él habían estado siempre enamorados, y ésta se había casado con el hermano equivocado.

Le contaba que no pudo contener la pasión y el amor que sentía hacia ella; explicándole que partían hacia un pueblo junto a Pontevedra, a comenzar una nueva vida juntos.
Finalizaba la carta, pidiendo que cuidara de Luisa describiéndola como una buena mujer, víctima del desamor.


Al terminar de leer la carta, Rodrigo fijó la mirada en la cara de su amigo Carmelo, dándole seguidamente las gracias por contárselo personalmente; aunque en el fondo sentía resquemor hacía él, porque sabía que se alegraba en parte, ya que Carmelo siempre había amado a Matilde.


"MARIPOSA TRAICIONERA"-MANÁ



Tras varios días de la vuelta de Rodrigo a casa, el soldado ante tal deseperación y odio hacia su hermano y esposa, no pudo con la presión que sentía y disparó con su rifle directamente en su corazón.

1 comentario:

  1. ¡Veo que os habéis puesto las pilas!

    Genial. Además, los textos están muy bien y hubiera sido una pena que quedaran sin publicar.

    ¡Un saludo! :)

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