viernes, 20 de mayo de 2011

¡VIVA QUINTO!

Esta es mi última noche de reflexión en la cama de mi habitación de la casa que hasta ahora, ha sido en la que he vivido mis dieciséis años de existencia. Se aproxima el momento de dejar mi querido pueblo, con todo lo que ello conlleva, me doy cuenta lo importante que es para mí este lugar.

Añoraré a cantidad de amigos, de todos pueblos conocidos, en especial a los amigos de la infancia, los de toda la vida, como Andrea y Teresa entre muchas otras, con las que por un momento he fantaseado y me he convertido en una modelo de prestigio, simplemente con cuatro trapos, unas alfombras como pasarela para nuestro gran desfile, las canciones del disco Estrella, el disco que más he escuchado en mi vida y una imaginación desbordante.

Me acordaré también mucho de mis queridísimos hermanos; mi Ignacio, mi debilidad, con el que tengo una relación envidiable, con la persona que más a gusto me siento en este mundo, siempre me ha defendido, cuando yo jugaba con sus amigos y me intentaban hacer trampas , que por accidente me partió el labio cuando intentaba hacerse el fuerte y cogerme en brazos me hizo caer por las escaleras, cosas que pasan cuando somos niños; una grandísima persona que ahora me cuida y protege en todas las fiestas nocturnas, que me hace favores de ir a comprarme un simple pinta uñas cuando está en la ciudad o me acompaña en mis interminables tardes de shopping cargándome y aconsejándome y sobre todo las estupendas clases de matemáticas y física que me imparte, sé que lo voy a echar muchísimo de menos, ya que actualmente me ocurre, cuando se convirtió en universitario y empezó a bajar al pueblo sólo los fines de semana, me di cuenta lo importante que es para mí y que lo necesito en mi vida. Pablo tampoco se quedará sin una porción de mi añoranza, es mi pequeño y aunque nuestras personalidades sean opuestas y esto llevo a una discusión tras otras, siempre será mi hermanito pequeño, el especial, el showman, amenizador de cumpleaños y la persona más generosa que jamás he conocido, con él no debes de preocuparte porque siempre tendrás un regalo de cumpleaños junto a tu cama al despertar.




Soy consciente de que me va a costar marcharme del pueblo, siempre he sido una persona muy arraigada a él, que lo defiende y defenderá mientras tenga voz; es mi hogar pase lo que pasé; LA CHARANGA, las Majas, las fiestas, la Semana Santa, las hermitas, las tardes de piscina, las charlas con mi abuela Carmen, las comidas en el río y en el monte, mi primer trabajo como camarera... Todas esas cosa no las olvidaré nunca, vaya a donde vaya las llevaré conmigo y siempre diré con la cabeza bien alta: "Soy de Quinto".
No puedo dejar de nombrar la persona que me ha enseñado el significado de bondad y gentileza, mi tata Marivi, mi niñera cuando durante cuatro años hace diez años, con la que tengo una relación como si fuera mi hermana mayor, con la que trabajo, me voy de fiesta, como, duermo y hago lo que haga falta por ella.
















En estos dieciséis años, he conocido cantidad de personas; conocidos, buenos y grandes amigos, he sido un terremoto de la noche, sin perderme ninguna fiesta donde la hubiera; en Fuentes dejaré una gran huella de mi paso y en otros tantos pueblos que he rondado. Espero mantener la relación con Pilar y Carmen sobre todo, unas de mis mejores amigas, aunque sé que la distancia cambiará todo, espero al menos en la añoranza recordar esos buenos momentos vividos con ellas, Carpediem siempre.

Mi primer viaje en avión a mi ciudad favorita, Londres, quedará marcado en mi corazón, con quince años me adentré en la aventura, yo sola, sin conocer a nadie de irme a reforzar mi inglés y no me arrepiento, conocí gente de otros sitios de España, y sobre todo italianos, que me han fascinando siempre, y al final me di cuenta que tampoco son tan guapos, pero sí muy simpáticos y galanes.

Mañana partiré a Wellington, a miles de kilómetros de mi gente; no sé cuanto tiempo estaré sin verles, He conseguido un plaza en un colegio de allí, en el que terminaré de formarme y empezaré un grado en periodismo, viviré en una residencia de estudiantes, ya que nadie me acompaña; espero convertirme en una prestigiosa periodista y volver a Quinto para hacer el mejor reportaje nunca visto de mi querido pueblo y mostrar en primer plano a mi padres, que gracias a ellos voy a vivir esta nueva aventura, aunque difícil despedida, estoy segura que merecerá la pena.
Buenas noches.

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