miércoles, 18 de abril de 2012

YERMA

Es una obra basada en una época antigua, donde en la sociedad, las mujeres estaban en el suelo de la pirámide. Sólo tenían dos funciones: Servir al hombre –sexualmente y materialmente- y cuidar de sus hijos.

La obra cuenta la historia de una de estas víctimas como era Yerma, una mujer hermosa y joven con el único deseo de tener descendientes. Yerma anhela tener un hijo y cuidarlo, darle cariño y amor, ese amor que nunca ha dado a nadie. Mientras ve como sus amigas poco a poco se van quedando embarazadas, ella hace todo tipo de rituales para que la próxima sea ella, pero sin embargo, no lo consigue. Por otra parte las vecinas hablan de ella, cuchichean y pocas son las que se apiadan de ella. También aparecerá Víctor, como un pastor, cuya obra hace entender, que él y la protagonista siempre se han amado y todavía queda algo.

La representación fue el día 18 de abril, en el IES Benjamín Jarnés. Participaron varios alumnos del mismo y tuvo una duración de aproximadamente una hora y un cuarto de hora. El teatro fue interpretado de la siguiente manera:

Aparecen Yerma y su marido en su casa, donde desde el primer momento nos demuestran al público su relación odiosa y sin amor. Aparece una de sus disputas porque Yerma quiere tener hijos y no lo consigue y porque Juan, el marido, trabaja demasiado sin atender a su esposa. También discuten porque Juan no deja casi salir de casa a Yerma.

La obra va avanzando y durante ella nos presentan a Víctor, el amor perdido de Yerma en el que claramente se ve el amor que sienten uno por otro, una amiga, a la que Yerma le ofrece consejos de toda confianza y las vecinas cotillas que hablan de ella.

Le he dado más importancia a la escena de Yerma con la vieja que, en mi opinión, representa la libertad. La vieja le cuenta que ella no tiene por qué tener un hijo si no quiere, ni tener marido., también le dice que Dios no existe y que por mucho que rece no va a conseguir nada. Le explica que ella fue una liberal, que tuvo dos maridos y catorce hijos, de los cuales sobrevivieron ocho.

En la última escena aparecen todos en una romería del pueblo. Todos los hombres beben exageradamente y las mujeres tienen que aguantar. Yerma, que está desesperada, discute una vez más con su marido mostrándole su angustia. Éste, borracho y furioso, le dice que él no quiere tener hijos y que se abstenga. Yerma, en un ataque de ira mata a su marido quedándose así sola y sin ni siquiera la posibilidad de tener hijos.

Una vez hecho el resumen, he de admitir que la obra me ha gustado mucho principalmente por el trabajo de los actores, el decorado y la música que hacía que la obra fuese más entretenida y llamara más la atención. Sin duda, si me tengo que quedar con una escena es con la del baile del diablo y su mujer; no me parece una escena simbólica como por ejemplo la de la vieja pero creo que las luces rojas, la danza erótica y sobretodo el vestuario han logrado hacer un gran trabajo.

domingo, 11 de marzo de 2012

Propuesta-concurso: Poema de verbos


Amistad amorosa


Reía, reías
Me ayudabas, te ayudaba
Me seguías, te seguía
Estaba a gusto, estabas  a gusto
Cantábamos, bailábamos, salíamos
Empezaste a gustarme, empecé a gustarte
Me enamoré, te enamoraste, parecías estarlo
Lo escondía, lo escondías
Lo evitaba, lo evitabas
Lo  conté, lo contaste
Lo esquive, lo esquivaste
Deje de verte, dejaste de verme
Me echabas de menos, te echaba de menos
Me encantabas, te encantaba
Lo volvía a evitar, lo volvías a evitar...

...pero llegó…
Te reíste, me reí
Me miraste, te miré
Me sonreíste, te sonreí
Te acercaste, me alejé
Te alejaste, me acerqué
Bailamos, bebimos
Nos acercamos, ocurrió
Me besaste, te besé
Me mordiste, te mordí
Volviste a besarme, a acariciarme, a tocarme
Paré, paraste
Te observe, me gustabas
Volviste a sonreírme
Me querías, me deseabas
Te quería, me encantabas
Te besé, no me arrepentí
Me besaste, no podías evitarlo
Te despediste, me despedí
Te besé, te abracé, te fuiste

Volviste, te vi, me viste
Te sonreí, me sonreíste
Te llamé, viniste
Te besé, me besaste
Terminé, terminaste
Hablemos, lloré, te enfadaste
No quería llorar, paré
Me besaste, te besé
Acabó y dijiste no quererme
No entendí, te confundiste
Nos despedimos, no nos besamos ni abrazamos
No te he vuelto a ver, no me has vuelto a ver
Te recuerdo, ojalá me recuerdes
Te quiero, ojalá me quieras
Te adoro, ojalá me adores
Te amo, espero que me ames
¡Ámame!

sábado, 3 de marzo de 2012

Comentario de texto Cid:" La Guerra"





 

 1.Localiza:(Autor, obra, género, subgénero con definición, corriente literaria definida y época), y localización dentro de la obra a la que pertenece.

2.Análisis del contenido: Tema, resumen y analizar su estructura (división justificada en tres partes). 
Señalar temas de la obra presentes en el texto y personajes caracterizados.

3.Análisis métrico: versos, rima, estrofa y explicar a qué se deben estas características métricas.

4.Análisis de la lengua y estilo: características estilísticas presentes en el texto y recursos estilísticos.

5.¿Podemos considerar histórico lo que se explica en el texto?



Este fragmento es de carácter anónimo, pero tenemos una copia de un manuscrito del siglo XIII, firmado por un tal Per Abat. Pertenece a la obra del "Cantar del Mío Cid", incluido en el género narrativo en verso, cuyo subgénero es el Mester de Juglaría: "oficio de juglares", narraciones en verso que recitaban los juglares en sus actuaciones por las ciudades y pueblos españoles; a los Cantares de Gesta, se tratan de poemas épicos que narran las hazañas de héroes castellanos exclusivamente, en este caso, las hazañas del caballero Rodrigo Díaz de Vivar.
Podemos datarlo alrededor de los siglos XII y XIII. Este fragmento en particular se encuentra en el Cantar del Destierro.

El tema del fragmento es la batalla entre guerreros cristianos dirigidos por el Cid y los moros. 
Un resumen del contenido sería el siguiente: Los soldados están en posición de combate mientras el Cid les anima y les da esperanza; comienzan la batalla y el fragmento nos narra cómo los hombres del Cid acaban con los guerreros moros y cómo se desarrolla la acción, para finalizar el Cid salva a su hombre favorito, Minaya Alvar Fáñez, porque su caballo ha sido herido y le entrega el caballo de un guerrero muerto para que continúe la batalla.

Encontramos una división clara en tres partes de este fragmento: 
1)En los primeros siete versos nos describe cómo están dispuestos los hombres del Cid, protegiéndose para cuando entren en combate.
2)Del verso octavo al decimonoveno se describe la lucha entre moros y cristiano, la sagre derramada en las heridas, el dolor y la muerte de los últimos.
3)Del verso veinte al veintinueve el Cid salva a Minaya Alvar Fáñez cuando está en peligro porque le han matado a su caballo, lo hace partiendo la cintura al moro que le va a atacar y le entrega el caballo a su hombre.


 


Los temas que aparecen en el texto son: la honra del Cid recuperada por las batallas, el héroe idealizado como buen guerrero y justo con sus hombres; salva a su mano derecha, proporcionándole un caballo y matando a un moro para dárselo como buen  guerrero.
El otro tema es la guerra en el aspecto más violento: sangre por todos lados y la violencia mostrada: "Partiéndole por la cintura en dos"-

Los hombres del Cid son mencionados y los moros vestidos con los trajes de guerreros, con escudos, lanzas y mallas de lorigas.

Se trata de una composición de versos irregulares, la mayoría de catorce a dieciséis sílabas divididos en hemistiquios por una cesura en el centro, aunque también incluye versos de quince y diecisiete sílabas; la rima es asonante y se trata de una estrofa de tirada épica, serie indefinida de versos con la misma rima asonante (o, a y a-o). Debido a la oralidad con la que el juglar la transmite.


En el fragmento observamos rasgos típicos de la épica medieval como los epítetos épicos: "el que en buen hora nació"," el Cid", " Don Rodrigo Díaz el Campeador", "Cid Ruy Díaz el Castellano" utilizados para ensalzar al héroe y finalizar el verso.
Llega a cabo la alternancia de narración y diálogo, en la mayoría del fragmento el juglar narra la historia y en dos ocasiones el Cid interviene en estilo directo: "¡Heridlos, mis caballeros...!" y "Cabalgad, Minaya...", "¡Mahoma!", "¡Santiago!".
Utiliza también la alternancia de tiempos verbales: verbos en pasado: "embrazaron, decía, fijó, partióle, cayó" y verbos en presente: "ponen, inclinan, caen, gritan, tiene, mete, socorren", utilizados por el juglar para dar viveza narrativa, realismo y por la oralidad, descuido e improvisación al recitar el fragmento. Además incluye expresiones religiosas como "¡Heridlos, mis caballeros, por el amor del Creador!", "Mahoma y Santiago" que además se trata de una antítesis.
Por último hay recursos basados en la repetición: anáforas: "Allí vierais", " y tantos" y paralelismos como: y tantos pendones blancos que/ y tantos buenos caballos que(quiasmo)
Otros recursos estilísticos como encabalgamientos: "en poco lugar/ de moros muertos", polisídenton: "y tantos pendones blancos... y tantos caballos..., hipérbaton como "que rojos de sangre están", "que sin sus jinetes van", "embrazaron los escudos delante del corazón".
Metonimia: "trescientas lanzas" y una hipérbole: "dándole un mandoble, con su potente brazo partióle por la cintura, y en dos cayó al campo".

No puede considerarse una narración histórica porque el juglar no cuenta la realidad que ocurrió, sino una realidad que inventa para contar al público y entretenerlos, ya que es imposible que un ejército de trescientos hombres pueda matar a mil trescientos hombres del bando contrario.